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Cabello & Piel

Caída del pelo en otoño: por qué ocurre y qué puedes hacer

Caída del pelo en otoño: por qué ocurre y qué puedes hacer

Llega septiembre u octubre, miras el cepillo, la ducha o la almohada y parece que se está cayendo mucho más pelo de lo habitual.

¿Es realmente cosa del otoño?

En algunas personas puede existir un componente estacional. Estudios sobre el ciclo capilar han observado una mayor proporción de cabellos entrando en fase de reposo al final del verano, lo que puede traducirse posteriormente en un aumento de la caída.

Pero eso no significa que cualquier caída de cabello en otoño sea normal.

La pérdida de pelo también puede estar relacionada con estrés, infecciones recientes, cambios hormonales, dietas restrictivas, déficits nutricionales, determinadas enfermedades o medicamentos.

Por eso lo importante no es únicamente la época del año, sino cómo se está cayendo el cabello y qué ha ocurrido durante los últimos meses.

Cómo funciona el ciclo del cabello

Cada cabello pasa por distintas fases.

Fase anágena

Es la fase de crecimiento.

Puede durar varios años y, en condiciones normales, la mayor parte del cabello del cuero cabelludo se encuentra en esta etapa.

Fase catágena

Es una fase de transición relativamente breve.

El crecimiento se detiene y el folículo empieza a prepararse para entrar en reposo.

Fase telógena

Es la fase de reposo.

El cabello permanece un tiempo en el folículo antes de desprenderse.

Por eso una caída que observamos hoy puede reflejar algo que ocurrió semanas o incluso meses antes.

Esta es una idea fundamental para entender el llamado efluvio telógeno.

¿Por qué puede caerse más el pelo en otoño?

La estacionalidad del cabello humano se ha estudiado desde hace décadas.

Un estudio con 823 mujeres sanas que consultaban por caída encontró una periodicidad anual del ciclo capilar y una proporción máxima de cabellos telógenos durante el verano.

Otro estudio observó el máximo de cabellos en fase telógena a finales del verano y principios del otoño.

Además, una investigación basada en 2.857 tricogramas encontró una mayor frecuencia de efluvio telógeno entre julio y octubre.

Esto sugiere que algunas personas pueden experimentar una verdadera variación estacional del ciclo capilar.

Aun así, la magnitud puede variar mucho entre individuos y no todo el mundo presenta ese patrón.

¿Cuánto pelo es normal perder al día?

Es habitual encontrar cabellos:

  • en la ducha;
  • en el cepillo;
  • sobre la ropa;
  • o en la almohada.

El problema de contar pelos es que puede resultar poco fiable.

La cantidad que observas depende también de:

  • cada cuánto te lavas el cabello;
  • longitud;
  • densidad;
  • forma de peinarlo;
  • si lo llevas recogido;
  • y cuánto tiempo pasa entre lavados.

Por eso suele ser más útil observar cambios respecto a tu patrón habitual que obsesionarse con un número exacto.

¿Qué es el efluvio telógeno?

El efluvio telógeno es una forma de caída difusa del cabello en la que un mayor número de folículos entra en fase telógena.

La Academia Española de Dermatología describe los efluvios como procesos difusos provocados por alteraciones del ciclo capilar.

Una característica importante es que el desencadenante puede haber ocurrido bastante antes.

Dermatologia.cat señala que algunos efluvios aparecen dos o tres meses después de factores como:

  • estrés emocional;
  • cirugía;
  • parto;
  • episodios febriles;
  • infecciones;
  • o déficit de hierro.

Por eso, si notas más pelo en septiembre, merece la pena pensar también:

¿qué ocurrió en junio o julio?

Causas que pueden confundirse con una caída estacional

Estrés intenso

El estrés físico o emocional puede alterar temporalmente el ciclo capilar.

La caída no siempre aparece inmediatamente.

Puede manifestarse varias semanas después, cuando el episodio ya parecía superado.

Enfermedad o fiebre

Una infección importante, fiebre alta u otros episodios de enfermedad pueden desencadenar posteriormente un efluvio.

Esto incluye situaciones vividas durante los meses anteriores.

Cambios importantes de peso

Perder peso rápidamente o seguir dietas muy restrictivas puede afectar al cabello.

Especialmente cuando existe una ingesta insuficiente de:

  • energía;
  • proteínas;
  • hierro;
  • zinc;
  • u otros nutrientes.

Por eso no es buena idea iniciar dietas extremas para “compensar” los excesos del verano.

Déficit de hierro

El hierro es uno de los nutrientes que puede valorarse cuando existe caída difusa de cabello, especialmente si aparecen también otros datos compatibles con déficit.

Pero esto no significa que haya que tomar hierro por cuenta propia.

Suplementarlo sin saber si existe una necesidad real no es recomendable.

Alteraciones tiroideas

Algunas alteraciones de la función tiroidea pueden asociarse a cambios en el cabello y cansancio.

Si la caída es persistente y existen otros síntomas, puede ser necesario valorar causas médicas.

Cambios hormonales

El posparto es uno de los ejemplos clásicos de efluvio telógeno.

También pueden existir otros cambios hormonales capaces de modificar el ciclo capilar.

Medicamentos

Determinados fármacos pueden asociarse a pérdida de cabello.

Si la caída coincide con el inicio o modificación de un tratamiento, no lo suspendas por tu cuenta: consúltalo con tu médico o farmacéutico.

¿Cómo distinguir caída estacional de alopecia?

La caída estacional suele percibirse de forma difusa:

hay más cabellos en la ducha o el cepillo, pero no necesariamente aparecen zonas claramente despobladas.

En cambio, merece especial atención:

  • pérdida localizada;
  • entradas que avanzan rápidamente;
  • ensanchamiento progresivo de la raya;
  • placas sin cabello;
  • pérdida de cejas;
  • inflamación del cuero cabelludo;
  • descamación intensa;
  • cicatrices;
  • o reducción progresiva de densidad.

La alopecia androgenética, por ejemplo, no es simplemente una caída estacional.

Es un proceso progresivo que puede coexistir además con un efluvio temporal.

¿Cuánto dura la caída de pelo de otoño?

No existe un número universal.

Una variación estacional puede prolongarse durante varias semanas.

En el efluvio telógeno, la caída también puede mantenerse durante meses dependiendo del desencadenante y de si este se ha resuelto.

Lo importante es observar la evolución.

Si notas:

más caída durante unas semanas → después empieza a disminuir

puede resultar compatible con un proceso temporal.

Si sucede:

cada vez más caída → menos densidad → varios meses sin recuperación

merece valoración dermatológica.

Qué puedes hacer si notas más caída en otoño

La primera medida no es comprar inmediatamente un suplemento.

Conviene revisar varios factores.

1. Evita dietas demasiado restrictivas

El cabello no es prioritario para la supervivencia.

Cuando existe una disponibilidad insuficiente de nutrientes o energía, el organismo puede reducir recursos destinados al crecimiento capilar.

Asegura una alimentación que incluya suficiente:

  • energía;
  • proteína;
  • hierro;
  • zinc;
  • vitaminas;
  • grasas saludables.

2. Come suficiente proteína

El cabello está compuesto fundamentalmente por queratina, una proteína estructural.

Esto no significa que tomar cantidades enormes de proteína haga crecer el cabello más rápido.

Pero una alimentación claramente insuficiente en proteína sí puede afectar al ciclo capilar.

Incluye fuentes como:

  • huevos;
  • pescado;
  • carne;
  • lácteos;
  • legumbres;
  • soja;
  • frutos secos.

3. Revisa el hierro si existen motivos para sospechar déficit

La relación entre hierro y caída capilar es especialmente relevante cuando existe deficiencia.

Personas con:

  • menstruaciones abundantes;
  • dietas restrictivas;
  • pérdidas de sangre;
  • embarazo;
  • determinados problemas digestivos;

pueden presentar mayor riesgo.

No te suplementes automáticamente.

Una analítica puede ayudar a aclarar la situación.

4. Cuida el cuero cabelludo sin castigarlo

La caída desde la raíz y la rotura del cabello no son exactamente lo mismo.

Evita:

  • calor excesivo;
  • tirones continuos;
  • peinados muy tensos;
  • decoloraciones agresivas frecuentes;
  • manipulación innecesaria.

Esto no detendrá un efluvio telógeno, pero sí puede reducir daño y rotura adicional.

5. No tengas miedo de lavarte el pelo

Un mito muy extendido es:

“si se me cae mucho, mejor no lavarlo”.

El cabello que ya está preparado para desprenderse terminará cayendo.

Si retrasas el lavado varios días, simplemente puede parecer que cae muchísimo de golpe cuando finalmente lo lavas.

Lava el cuero cabelludo según sus necesidades.

6. Reduce el estrés mantenido

No existe una técnica mágica para eliminar el estrés.

Pero sí puedes trabajar sobre:

  • sueño;
  • actividad física;
  • organización;
  • descansos;
  • exposición constante al trabajo;
  • técnicas de relajación.

El cabello tampoco vive aislado del resto del organismo.

caida del pelo en otoño

¿Sirven los suplementos para la caída del cabello?

Depende de la causa.

Dentro de los productos para la caída del cabello existen fórmulas con nutrientes y composiciones muy diferentes.

Su utilidad potencial depende de si existe:

  • una ingesta insuficiente;
  • un déficit;
  • una necesidad específica;
  • o una formulación adecuada para esa persona.

Un suplemento no puede resolver una alopecia genética, un trastorno tiroideo o un déficit de hierro no diagnosticado simplemente por llevar la palabra “cabello” en el envase.

¿Qué son los nutricosméticos para el cabello?

Los nutricosméticos son complementos alimenticios orientados al cuidado de aspectos como:

  • cabello;
  • piel;
  • uñas.

Pueden incluir combinaciones de:

  • vitaminas;
  • minerales;
  • aminoácidos;
  • extractos;
  • otros nutrientes.

Aquí conviene fijarse especialmente en la composición real, no en el número de ingredientes.

Una fórmula con diez nutrientes no es automáticamente mejor que una con tres.

¿La biotina sirve para frenar la caída del pelo?

La biotina es una vitamina del grupo B y su deficiencia puede producir adelgazamiento y pérdida de cabello.

Pero existe un matiz fundamental:

la deficiencia de biotina es rara.

El NIH señala que la mayoría de personas obtiene suficiente biotina mediante la alimentación y que existe poca evidencia científica que respalde tomar suplementos de biotina para mejorar el cabello en personas sin déficit.

Por tanto, la biotina no debería presentarse como una solución universal para cualquier caída de cabello.

Cuando existe deficiencia, corregirla tiene sentido.

Cuando no existe, aumentar mucho la dosis no implica necesariamente más crecimiento capilar.

Un detalle importante sobre la biotina y las analíticas

Las dosis elevadas de biotina pueden interferir con determinados análisis de laboratorio y producir resultados incorrectos.

El NIH advierte especialmente sobre pruebas relacionadas con algunas hormonas, incluida la función tiroidea.

Si estás tomando cantidades elevadas de biotina y vas a realizarte una analítica, informa al profesional sanitario.

¿Qué papel tiene el zinc?

El zinc participa en numerosos procesos del organismo y su déficit puede asociarse a alteraciones cutáneas y capilares.

Pero ocurre algo parecido a la biotina:

que la deficiencia produzca un problema no significa que suplementar por encima de las necesidades lo mejore.

Además, ingestas elevadas y mantenidas de zinc pueden interferir con otros minerales, como el cobre.

¿Y el selenio?

El selenio es un micronutriente esencial.

Sin embargo, aquí hay que tener especial cuidado porque tanto el déficit como el exceso pueden ser problemáticos.

Un exceso mantenido de selenio puede producir, entre otros signos, caída del cabello y fragilidad de uñas.

Por tanto, tampoco es un ingrediente que deba consumirse en grandes cantidades “para fortalecer el pelo”.

¿Qué pasa con el colágeno?

El colágeno se utiliza mucho en nutricosmética.

Sin embargo, el tallo del cabello está formado principalmente por queratina, no por colágeno.

Aunque una alimentación adecuada en proteínas es importante para el organismo, no deberíamos afirmar que tomar colágeno vaya a frenar directamente una caída estacional.

¿Cuándo conviene consultar al dermatólogo?

Consulta si:

  • la caída persiste durante varios meses;
  • aumenta progresivamente;
  • aparecen zonas claramente despobladas;
  • notas menor densidad;
  • aparecen placas circulares sin cabello;
  • existe inflamación, dolor o picor importante;
  • se pierde también cabello de cejas o pestañas;
  • existe cicatrización;
  • o aparecen otros síntomas generales.

También merece valoración si la caída es muy intensa o te genera una preocupación importante.

Señales que pueden justificar una analítica

Dependiendo de la historia clínica, un profesional puede valorar parámetros relacionados con:

  • hierro;
  • función tiroidea;
  • determinados nutrientes;
  • situación hormonal;
  • otras posibles causas.

No existe una “analítica del pelo” universal que necesite todo el mundo.

Debe individualizarse según síntomas y antecedentes.

7 errores frecuentes cuando empieza a caerse más el pelo

1. Culpar automáticamente al otoño

Puede existir estacionalidad, pero también puede coincidir otra causa.

2. Comprar biotina sin preguntarse si existe déficit

Más cantidad no significa necesariamente mejor cabello.

3. Empezar varios suplementos a la vez

Después será difícil saber qué estaba aportando algo.

4. Dejar de lavarte el pelo

No detiene el ciclo de caída.

5. Hacer una dieta extrema

Una restricción intensa puede empeorar la situación.

6. Esperar resultados en una semana

El ciclo capilar funciona en escalas de semanas y meses.

7. Ignorar una pérdida progresiva de densidad

No todo es un efluvio estacional.

Cómo observar la caída sin obsesionarte

No necesitas contar todos los pelos.

Una forma más razonable es observar cada pocas semanas:

  • densidad general;
  • anchura de la raya;
  • entradas;
  • volumen de la coleta;
  • zonas concretas;
  • cantidad aproximada durante lavados.

Puedes tomar alguna fotografía con:

misma luz + mismo ángulo + mismo peinado.

Eso ofrece una referencia mucho mejor que observar el cepillo cada día.

Conclusión: otoño puede influir, pero no explica todo

Sí existe evidencia de que el ciclo capilar humano puede presentar variaciones estacionales, con un aumento de cabellos en fase telógena durante el verano y una mayor percepción de caída hacia finales del verano y otoño.

Pero la estación no debería convertirse en una explicación automática.

Si notas más caída:

revisa los últimos 2-3 meses, no únicamente esta semana.

Piensa en:

  • estrés;
  • enfermedades;
  • fiebre;
  • pérdida de peso;
  • dieta;
  • medicamentos;
  • cambios hormonales.

Y recuerda que los complementos tienen sentido principalmente cuando responden a una necesidad concreta.

Si la caída es persistente, localizada o está reduciendo claramente la densidad del cabello, una valoración dermatológica será mucho más útil que probar suplementos al azar.

FAQs

¿Es normal que se caiga más el pelo en otoño?

En algunas personas sí puede existir una mayor caída estacional. Estudios del ciclo capilar han observado un aumento de cabellos en fase telógena al final del verano y comienzo del otoño. Sin embargo, una caída intensa o prolongada no debe atribuirse automáticamente a la estación.

¿Cuánto dura la caída del pelo en otoño?

Puede prolongarse durante varias semanas, aunque depende de cada persona y de si existe además otro desencadenante. Si continúa durante meses, empeora o reduce claramente la densidad, conviene consultar.

¿Qué es el efluvio telógeno?

Es una caída difusa en la que un mayor número de cabellos pasa a fase de reposo y posteriormente se desprende. Puede aparecer semanas o meses después de estrés, enfermedad, fiebre, parto, cirugía o déficits nutricionales.

¿La biotina evita la caída del pelo?

La deficiencia de biotina puede producir pérdida de cabello, pero dicha deficiencia es rara. En personas que no presentan déficit existe poca evidencia que apoye el uso rutinario de suplementos de biotina para mejorar el cabello.

¿Qué vitamina falta cuando se cae el pelo?

No existe una única vitamina responsable. La caída puede asociarse a distintos factores, entre ellos déficits de hierro, zinc, biotina u otros nutrientes, además de causas hormonales, médicas, genéticas o relacionadas con estrés.

¿Puede el estrés hacer que se caiga el pelo?

Sí. Un episodio importante de estrés físico o emocional puede desencadenar un efluvio telógeno cuya caída se hace visible varias semanas o meses después.

¿Lavarse mucho el pelo provoca más caída?

El lavado puede hacer visible el cabello que ya estaba preparado para desprenderse, pero no significa necesariamente que el lavado sea la causa de la caída desde el folículo.

¿Cuándo debo preocuparme por la caída del cabello?

Si dura varios meses, empeora, aparecen zonas sin pelo, disminuye progresivamente la densidad, existe inflamación del cuero cabelludo o se acompaña de otros síntomas, merece valoración dermatológica.

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