Estornudos al levantarte, nariz congestionada durante todo el año, picor de ojos o una tos que empeora en el dormitorio pueden hacer pensar en una alergia a los ácaros del polvo.
Pero hay una confusión muy habitual: los ácaros domésticos no pican. Si tienes marcas similares a picaduras, hay que considerar otras causas.
Los ácaros del polvo son pequeños artrópodos de la familia de los arácnidos. Los más relevantes en alergia doméstica pertenecen al género Dermatophagoides y viven especialmente en colchones, almohadas, mantas, alfombras y muebles tapizados. Se alimentan principalmente de restos de piel y prosperan en ambientes cálidos y húmedos.
La reacción alérgica no se debe normalmente a que el ácaro nos ataque, sino a proteínas presentes en sus restos corporales y partículas fecales que pueden quedar suspendidas temporalmente en el ambiente e inhalarse.
¿Qué síntomas produce la alergia a los ácaros?
La manifestación más característica es una alergia respiratoria persistente, especialmente en personas sensibilizadas que pasan muchas horas expuestas en interiores.
Puede producir estornudos repetidos, congestión y goteo nasal, picor de nariz o garganta, ojos rojos o llorosos, tos y sensación de presión facial.
En personas con asma también pueden aparecer sibilancias, opresión torácica o dificultad para respirar.
Una pista importante es el patrón de los síntomas.
Si empeoran al:
cambiar las sábanas, hacer la cama, limpiar el dormitorio, utilizar una habitación cerrada durante tiempo o permanecer muchas horas acostado,
los ácaros pueden ser uno de los desencadenantes que conviene investigar.
Si quieres entender otras causas y manifestaciones, puedes consultar nuestra guía sobre alergias.
¿La alergia a los ácaros puede dar síntomas en la piel?
Sí, pero aquí hay que hacer una distinción importante.
Buscar en Google “alergia a los ácaros síntomas en la piel” puede llevar a pensar que los ácaros están mordiendo directamente la piel.
No es así.
Los ácaros domésticos del género Dermatophagoides no pican. SEAIC los describe como inofensivos en ese sentido: no muerden ni transmiten enfermedades.
Lo que sí puede ocurrir es que la exposición a alérgenos ambientales se asocie a problemas cutáneos, especialmente en algunas personas con dermatitis atópica o predisposición alérgica.
Puede haber:
picor, empeoramiento del eccema, enrojecimiento o piel irritada.
Mayo Clinic también incluye los brotes de eccema entre las posibles manifestaciones de una alergia intensa a los ácaros.
Entonces, ¿qué es un “sarpullido por ácaros”?
No deberíamos asumir que cualquier sarpullido es alergia a los ácaros.
Una erupción cutánea puede tener muchas causas:
dermatitis atópica, dermatitis de contacto, urticaria, picaduras de otros artrópodos, infecciones o irritación, entre otras.
Si aparecen lesiones nuevas, especialmente si tienen forma de picadura, el diagnóstico visual casero puede conducir a errores.
La presencia de polvo en la habitación tampoco demuestra que el sarpullido sea alérgico.
¿Los ácaros del polvo pican?
No.
Este es probablemente el mito más importante que debemos corregir.
Los ácaros domésticos Dermatophagoides pteronyssinus y Dermatophagoides farinae no se alimentan de sangre y no producen las típicas picaduras que pueden causar otros artrópodos.
Por eso búsquedas como:
“picadura de ácaros”,
“picadura de ácaros de cama”
o “picaduras de ácaros remedios caseros”
pueden estar describiendo en realidad otro problema.
Por ejemplo, las chinches de cama sí se alimentan de sangre y pueden producir lesiones en la piel.
Si existen marcas persistentes similares a picaduras, conviene identificar correctamente la causa antes de iniciar un tratamiento.

Ácaros en la cara: no son los mismos ácaros
Otra búsqueda frecuente es:
“ácaros en la cara, cómo eliminarlos”.
Aquí normalmente estamos hablando de algo diferente.
Los ácaros que pueden encontrarse en los folículos de la cara pertenecen principalmente al género Demodex, sobre todo Demodex folliculorum y Demodex brevis.
Son distintos de los ácaros domésticos responsables de gran parte de las alergias respiratorias.
Demodex puede encontrarse incluso en la piel de personas sanas y normalmente no causa problemas. En determinadas circunstancias, una proliferación excesiva puede asociarse a demodicosis y algunas alteraciones dermatológicas.
Por tanto:
Dermatophagoides ≠ Demodex.
No deberíamos utilizar tratamientos destinados a uno pensando que sirven para el otro.
Dermatophagoides pteronyssinus y Dermatophagoides farinae: ¿qué son?
Son dos de las especies de ácaros domésticos más importantes desde el punto de vista alergológico.
Se suelen abreviar como:
D. pteronyssinus → Der p
D. farinae → Der f
Ambas especies comparten numerosos alérgenos y existe una importante reactividad cruzada entre ellas.
Por eso es frecuente que una persona sensibilizada presente resultados positivos frente a ambas.
¿Qué significa Dermatophagoides farinae alto?
En una analítica de alergia puede aparecer una IgE específica elevada frente a Dermatophagoides farinae.
Eso indica que el sistema inmunitario reconoce alérgenos de esta especie, es decir, existe sensibilización.
Pero una prueba no debería interpretarse de forma aislada.
El alergólogo combina:
los síntomas, cuándo aparecen, el entorno en el que empeoran y los resultados de las pruebas.
Lo mismo ocurre con Dermatophagoides pteronyssinus.
Un resultado positivo ayuda a identificar un posible desencadenante, pero debe encajar con la historia clínica.
¿Cómo se diagnostica la alergia a los ácaros?
Cuando los síntomas hacen sospechar una alergia respiratoria, el especialista puede recurrir principalmente a dos herramientas.
Prueba cutánea o prick test
Se aplican pequeñas cantidades de diferentes alérgenos sobre la piel y se observa la reacción.
Una reacción positiva produce habitualmente una pequeña roncha acompañada de enrojecimiento.
IgE específica en sangre
Permite comprobar si existen anticuerpos IgE frente a determinados alérgenos, incluidos los ácaros domésticos.
Mayo Clinic señala ambas pruebas como herramientas habituales para confirmar la sensibilización.
¿Alergia al polvo y alergia a los ácaros son lo mismo?
No exactamente.
El término “alergia al polvo” resulta poco preciso.
El polvo doméstico puede contener:
restos de ácaros, pólenes, esporas de hongos, restos de animales y otras partículas.
SEAIC advierte expresamente de que alergia al polvo y alergia a los ácaros no deberían utilizarse como términos equivalentes.
Una prueba de alergia ayuda a identificar cuál de esos componentes está realmente provocando la reacción.
Tratamiento de la alergia a los ácaros
El abordaje puede tener tres pilares:
reducir la exposición al alérgeno, controlar los síntomas y, en determinados pacientes, utilizar inmunoterapia.
No todas las personas necesitan los tres.
El tratamiento depende de la intensidad de los síntomas, de la existencia de asma, de la respuesta a otras medidas y de la valoración del alergólogo.
1. Cómo reducir los ácaros del polvo en casa
Eliminar absolutamente todos los ácaros de una vivienda es prácticamente imposible.
El objetivo real es reducir la exposición a sus alérgenos.
El dormitorio merece especial atención porque pasamos muchas horas en contacto con colchón y almohada.
Las medidas más respaldadas incluyen usar fundas antiácaros en colchón y almohada, lavar semanalmente la ropa de cama a temperatura alta cuando el tejido lo permita, disminuir la acumulación de alfombras, moquetas, peluches y textiles difíciles de lavar, limpiar el polvo con un paño húmedo y mantener controlada la humedad ambiental.
SEAIC recomienda mantener la humedad relativa por debajo del 60 % y evitar humidificadores; Mayo Clinic propone mantenerla por debajo del 50 %.
En la práctica, mantenerla aproximadamente entre el 40 y el 50 % suele ser un objetivo razonable cuando las condiciones de la vivienda lo permiten.
2. ¿A qué temperatura hay que lavar las sábanas?
Mayo Clinic recomienda lavar semanalmente sábanas, mantas y fundas con agua caliente de aproximadamente 54-55 °C o más cuando el material pueda soportarlo.
No es solo cuestión de matar al ácaro.
También interesa eliminar el material alergénico acumulado.
Por eso lavar la ropa de cama regularmente es más relevante que recurrir exclusivamente a sprays domésticos.
3. ¿Sirve aspirar?
Sí puede ayudar a reducir el polvo superficial, aunque aspirar por sí solo no elimina la mayor parte de los ácaros ni todos sus alérgenos.
Tiene más sentido integrar el aspirado dentro de una estrategia completa:
control de humedad, ropa de cama lavable, fundas antiácaros y reducción de textiles donde se acumula polvo.
4. Antihistamínicos
Los antihistamínicos pueden disminuir síntomas como:
picor, estornudos y secreción nasal.
No eliminan los ácaros ni hacen desaparecer la sensibilización.
Sirven para controlar determinados síntomas y deben utilizarse conforme a las indicaciones del medicamento y del profesional sanitario.
5. Corticoides nasales
En la rinitis alérgica, los corticoides administrados mediante spray nasal pueden utilizarse para disminuir la inflamación y controlar los síntomas nasales.
No deben confundirse con los corticoides tomados por vía oral: vía, dosis y perfil de efectos adversos son diferentes.
6. Descongestionantes
Pueden proporcionar alivio temporal de la congestión, pero no son adecuados para uso continuado indiscriminado.
Los sprays descongestionantes utilizados durante demasiados días pueden producir congestión de rebote. Mayo Clinic desaconseja utilizarlos durante más de tres días consecutivos sin supervisión.
7. Inmunoterapia para alergia a los ácaros
La inmunoterapia es el tratamiento que actúa específicamente sobre la respuesta al alérgeno.
Consiste en administrar dosis controladas del alérgeno para modificar progresivamente la respuesta inmunitaria.
Puede realizarse en determinados casos mediante:
inyecciones subcutáneas o inmunoterapia sublingual.
Los tratamientos suelen prolongarse durante varios años y deben ser prescritos y controlados por especialistas.
No diría que “cura” a todas las personas.
Es más exacto decir que puede reducir la sensibilidad y los síntomas en pacientes seleccionados.
¿Se puede curar la alergia a los ácaros?
No existe una respuesta idéntica para todos.
Las medidas ambientales y la medicación controlan principalmente la exposición y los síntomas.
La inmunoterapia puede modificar la respuesta inmunitaria frente al alérgeno y conseguir una mejoría mantenida en determinados pacientes.
Pero no podemos prometer:
“te quitará la alergia para siempre”.
La respuesta varía entre personas y debe evaluarse por un alergólogo.
Tratamiento natural para la alergia a los ácaros: ¿qué funciona?
Aquí conviene diferenciar tratamiento natural de medidas no farmacológicas útiles.
Las medidas con mayor sentido práctico son precisamente ambientales:
controlar la humedad, lavar correctamente la ropa de cama, utilizar fundas antiácaros, reducir reservorios de polvo y mantener una limpieza adecuada.
También pueden utilizarse lavados nasales con solución salina para eliminar temporalmente moco e irritantes. Si se realiza irrigación nasal, el agua debe ser estéril, destilada, adecuadamente filtrada o previamente hervida y enfriada.
En cambio, no existe una planta, vitamina o suplemento que haya demostrado eliminar la alergia a los ácaros o sustituir la inmunoterapia, los antihistamínicos o los tratamientos prescritos.
Por eso eliminaría expresiones como “antihistamínico natural” si pueden interpretarse como equivalentes a un medicamento.
Dietética Ferrer dispone de productos para las alergias, pero los complementos alimenticios no deben utilizarse como sustitutos del diagnóstico ni de los tratamientos médicos indicados para una alergia respiratoria.
¿Y si la alergia se manifiesta en la piel?
Si existe dermatitis atópica, el cuidado de la barrera cutánea forma parte del manejo general de la piel.
SEAIC recomienda mantener una hidratación cutánea adecuada, especialmente después del baño, y evitar sustancias irritantes.
En ese contexto pueden utilizarse cremas hidratantes apropiadas para el tipo de piel, pero una crema hidratante no trata la sensibilización al ácaro.
Si existe eccema persistente, intenso o infectado, debe valorarlo un profesional sanitario.
7 errores frecuentes sobre los ácaros
El principal error es pensar que los ácaros domésticos pican. Tampoco es correcto asumir que una casa con ácaros está sucia: estos organismos pueden aparecer en viviendas muy limpias porque dependen en gran medida de humedad, temperatura y disponibilidad de restos orgánicos.
Otro error frecuente es centrarse exclusivamente en fumigar. El reservorio principal suele encontrarse en textiles como colchones, almohadas, mantas, alfombras y tapicerías.
Tampoco conviene confundir:
ácaros del polvo → Dermatophagoides
con
ácaros de la cara → principalmente Demodex.
Y finalmente, “más defensas” no significa “menos alergia”. Una alergia no es simplemente un sistema inmunitario débil, sino una respuesta inmunitaria frente a un alérgeno que normalmente sería inocuo.
Cuándo consultar con un alergólogo
Una valoración profesional es especialmente recomendable si los síntomas son persistentes, afectan al sueño o a la vida diaria, aparecen durante todo el año, empeoran claramente en el dormitorio o se acompañan de síntomas respiratorios.
Si existe dificultad para respirar, sibilancias intensas, opresión torácica o empeoramiento rápido, la valoración debe ser más rápida.
La alergia a los ácaros puede coexistir con asma, por lo que los síntomas respiratorios inferiores no deberían atribuirse simplemente a “tener mucho polvo en casa”.
Conclusión
La alergia a los ácaros del polvo está provocada principalmente por la respuesta inmunitaria frente a proteínas procedentes de ácaros domésticos como Dermatophagoides pteronyssinus y Dermatophagoides farinae.
Los síntomas más habituales afectan a:
nariz, ojos y vías respiratorias, aunque en personas predispuestas también puede existir empeoramiento del eccema.
La clave está en recordar tres cosas:
los ácaros domésticos no pican, no es posible eliminarlos por completo de una vivienda y el tratamiento no consiste simplemente en “subir las defensas”.
La combinación adecuada de control ambiental, tratamiento de los síntomas y, cuando está indicada, inmunoterapia permite manejar la alergia de forma mucho más eficaz.
FAQs
¿Cuáles son los síntomas de alergia a los ácaros en la piel?
Puede asociarse a picor o empeoramiento de dermatitis atópica y eccema en personas predispuestas. Sin embargo, las lesiones similares a picaduras no son causadas normalmente por los ácaros domésticos, ya que estos no pican.
¿Los ácaros del polvo pican?
No. Los ácaros domésticos Dermatophagoides no muerden ni se alimentan de sangre.
¿Qué significa Dermatophagoides pteronyssinus alto?
Habitualmente significa que una prueba ha detectado sensibilización IgE frente a alérgenos de esa especie. El resultado debe interpretarse junto con los síntomas y la historia clínica.
¿Qué significa Dermatophagoides farinae alto?
De forma similar, indica sensibilización frente a D. farinae. Es frecuente que exista reactividad frente a ambas especies porque comparten diferentes alérgenos.
¿Cómo eliminar los ácaros del polvo?
No es posible eliminarlos completamente, pero sí reducir la exposición mediante fundas antiácaros, lavado semanal de ropa de cama, control de humedad, eliminación de textiles innecesarios y limpieza adecuada.
¿A qué temperatura hay que lavar las sábanas?
Cuando el tejido lo permita, aproximadamente 55 °C o más ayuda a controlar los ácaros y eliminar sus alérgenos.
¿Se puede curar la alergia a los ácaros?
Los síntomas pueden controlarse y la inmunoterapia puede modificar la sensibilidad al alérgeno en algunos pacientes. No puede garantizarse una curación definitiva para todas las personas.
¿Existen pastillas para la alergia a los ácaros?
Existen medicamentos antihistamínicos que pueden reducir síntomas y también inmunoterapia sublingual específica para determinados pacientes. No son lo mismo y deben utilizarse con la indicación adecuada.
¿Hay remedios naturales para la alergia al polvo?
Las medidas no farmacológicas más útiles son controlar la exposición al alérgeno. Los lavados nasales con solución salina pueden ayudar a retirar moco e irritantes, pero ningún remedio casero ha demostrado eliminar la sensibilización.
¿Los ácaros de la cara producen alergia al polvo?
No son lo mismo. Los ácaros de la cara suelen pertenecer al género Demodex, mientras que los principales ácaros responsables de alergia al polvo pertenecen a Dermatophagoides.


